“Estaba un poco nerviosa, pero como ya venía trabajando con las chicas desde hace algunos días, pude entrar en confianza. Estoy emocionada por seguir jugando al vóley”, nos dice Katheryn Ryan, nueva atacante de nuestro equipo femenino, tras su debut frente a Alianza Lima el pasado 4 de enero.
Aunque el resultado no fue favorable para el sexteto celeste, Katy se ganó los aplausos del público presente en el Coliseo ‘Lucha’ Fuentes de Villa El Salvador, luego de anotar 17 puntos a lo largo del encuentro. “Sé que hay muchas expectativas. Llegué a un club con mucha historia y éxitos recientes. Daré lo mejor de mí para que Regatas siga ganando”, añade la opuesta estadounidense de 1.95 metros de estatura.
Katy comenzó a jugar vóley a los 9 años en su natal Idaho, en un entorno familiar donde el deporte siempre estuvo presente. Su madre practicó vóley durante la secundaria y fue quien le enseñó los fundamentos en el jardín de su casa, mientras que su padre jugó básquet en su juventud y luego se convirtió en entrenador. Katheryn practicó ambos deportes, pero finalmente se inclinó por el primero.
A los 13 años integró su primer equipo competitivo y continuó su desarrollo hasta llegar a la Washington State University, donde jugó durante cuatro temporadas. Paralelamente, Katy cursó estudios en educación inicial. “Mis padres trabajan en una escuela secundaria; crecí en ese ambiente”, explica.
Si bien su llegada a Regatas “Lima” representa su primera experiencia profesional como jugadora, Ryan ya había vivido el vóley desde el banquillo, al desempeñarse como asistente técnica en el equipo de Jacksonville State University. “Había terminado mis estudios y quería seguir ligada al vóley. Mientras buscaba equipo, apareció la oportunidad de especializarme en Jacksonville y formar parte del cuerpo técnico”, detalla la atacante zurda. Pero ella deseaba estar dentro de la cancha. “Quería jugar, pedir balones, anotar… Ver cómo muchas compañeras de Washington iban a jugar a distintos países me motivó a intentarlo”, confiesa.
Ahora, ad portas del inicio de la segunda fase de la Liga Peruana de Vóley, asume con entusiasmo el reto de jugar en el equipo más copero del certamen. “Quiero aportar puntos y ayudar a que el equipo crezca. Las chicas me han recibido muy bien y me apoyan mucho en la adaptación. Me gusta el juego rápido, pero también lo táctico. Vengo a divertirme y a ganar”, concluye la jugadora estadounidense. ¡Va, Regatas!