El 29 de mayo de 2001, Andrey Sladkov llegó a Lima desde Moscú para dirigir su primer entrenamiento en la sala de esgrima de nuestro Club de Regatas “Lima”. Aunque no hablaba español, encontró una forma de comunicarse con sus alumnos desde el primer día. “Felizmente, la esgrima es un deporte con un lenguaje universal. Dar las clases usando las espadas me ayudaba mucho”, recuerda el entrenador principal del equipo celeste.
Andrey fue contactado por el Club con un objetivo claro: elevar el nivel competitivo de la esgrima del Club. Un cuarto de siglo después, los resultados respaldan aquella apuesta. Bajo su dirección, el número de deportistas celestes que han integrado la selección peruana ha crecido de manera sostenida y la disciplina se ha consolidado como una de las más exitosas de la institución.
Hay un recuerdo que Andrey conserva con especial cariño: sus primeras preseas internacionales como entrenador del Club. “Era el año 2002 y estábamos en un Campeonato Sudamericano en Cochabamba. Para mí era muy importante porque era la prueba de que todo por lo que habíamos trabajado estaba dando resultados. La noche anterior a la competencia, los chicos me dijeron que tenían miedo y que no se sentían seguros. Les respondí que debían confiar en sí mismos, porque habían entrenado bien y estaban preparados. Al día siguiente conseguimos dos medallas de oro y una de bronce. Mis primeros campeones fueron Mariana Calvo Pérez y Álvaro Rivera”, relata.
Nacido en Komsomolsk del Amur, ciudad ubicada en el extremo oriental de Rusia, cerca de la frontera con China, Sladkov encontró en el Perú un segundo hogar. Desde 2019 cuenta con la nacionalidad peruana y, además de dirigir al equipo celeste, ha representado al país en competencias internacionales. En un Campeonato Máster Panamericano de Esgrima logró subir al podio tras obtener la medalla de bronce. “Competí en la categoría de 50 años a más. Quedé tercero, aunque creo que pude haber ganado”, comenta entre risas.
A pesar del paso del tiempo, la pasión de Andrey Sladkov por la enseñanza permanece intacta. Hoy continúa trabajando con el mismo compromiso del primer día, formando nuevos esgrimistas y acercándolos a la élite internacional.