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El viernes 10 de abril de 2026, con el mar como telón de fondo, realizamos la puesta en escena de “Reciclando por un sueño”, una propuesta que combinó danza, conciencia ambiental e inclusión social en nuestra sede Chorrillos. 

 

 

La iniciativa surgió desde nuestro Departamento de Actividades Culturales, donde la Comisión de Ballet y la Comisión de Medio Ambiente unieron esfuerzos para generar un espacio de reflexión sobre el impacto de la contaminación, especialmente en el ecosistema marino. El mensaje fue directo y potente: aquello que parece bello en la superficie esconde una realidad alarmante bajo el agua, donde la vida marina se ve seriamente afectada por los residuos que las personas desechan.

 

 

Pero el espectáculo fue mucho más que una intervención artística con enfoque ecológico. También representó el resultado de un trabajo sostenido. Desde 2010, la organización benéfica El Ballet de Maricarmen, liderada por nuestra asociada Maricarmen Silva, viene apoyando a niñas y niños de las zonas más vulnerables de Chorrillos, quienes encuentran en la danza una oportunidad de desarrollo y expresión, mediante clases gratuitas y los recursos necesarios para su formación. 

 

 

En ese camino, el reciclaje se ha convertido en una herramienta clave: el material que recupera nuestra Comisión de Medio Ambiente de las instalaciones del Club —plásticos, metales, papeles, cartón y vidrio, entre otros— es destinado a la Asociación de Recicladores Ambientales San Pedro, con el objetivo de generar ingresos que hacen viable el proyecto artístico. Se trata de un circuito colaborativo que involucra a asociados, familiares y alumnas del taller de ballet del CRL.

 

 

Desde 2018, además, se ha consolidado una red de recolección que no solamente incluye materiales reciclables, sino también ropa y juguetes en desuso, los cuales son reacondicionados y vendidos para contribuir a financiar el vestuario, los implementos y la participación de las niñas del ballet en presentaciones y concursos. 

 

 

El pasado viernes 10 de abril, sobre la arena de la playa 2, participaron tanto hijas de asociados como niñas de zonas aledañas, todas con el mismo vestuario y la misma pasión por el baile. A través de “Reciclando por un sueño”, transmitieron un mensaje de igualdad, unión y camaradería, reforzado en un cierre simbólico donde las bailarinas ingresaron juntas al mar. “Respetar el medio ambiente generando impacto social es el camino”, agrega Maricarmen, y reafirma el espíritu de una propuesta que trasciende el espectáculo.